Capítulo XXI: Los príncipes liberados. La boda secreta.
Benearo.
Cuando me llegó la noticia de que ya habíamos bloqueado todas las cámaras, casi tuve que controlarme para no entrar en tromba para sacar a mi mujer de ahí, sobre todo cuando me notificaron lo que pretendía la madre de mi mujer, con su hija. Era el pago, en favores sexuales, para el mafioso de Viktor. Lo mataría antes de que la tocara.
Finalmente, espere a que llegaran Duff, Howard, junto con el grupo de seguridad y la policía. Cuando finalmente nos introdujimos en la propiedad, y vario