Capítulo XX: Liberando a los príncipes.
Benearo.
No entendía que era lo que le pasaba, no sé por qué Mary ha reaccionado así, pero no me puedo quitar de la cabeza que, la mujer que amo fue maltratada por su hermano, cuando era una niña, y no hacer nada, como por ejemplo romperle la cara a ese mal nacido, no iba conmigo.
-” Vuelve y habla con ella, idiota, ahora te necesita.”- me volvió a repetir mi hermano.
-” ¡Deja de leerme la mente!, ¡Maldita conexión!, ahora no la necesito”- le grité y subí al coche. Arrancándolo, casi sin darle