CAPÍTULO 21
POV ADRIANO.
Bajé rápidamente las escaleras, escuchaba los gritos de Lena atrás de mí, pero, no le prestaba atención, tenía mucha ira, necesitaba descárgala con el maldito de Esteban y enseñarle que a una mujer no se le tocaba, le daría la mayor paliza de su vida.
Abría la puerta cuando su mano me agarró del brazo.
—¡No lo hagas! ¡por favor no! —gritó, estaba asustada y no paraba de llorar—. ¡Solo quédate conmigo! ¡No salgas!
Al verla en ese estado y verme a mí mismo calmarme ante