—Maldita sea. No me lo esperaba para nada —dijo Scott—. Pensé que ella…
—Sí, yo también lo pensé —completó Simon—. Pero resulta que solo quiere al bebé… No a mí.
Scott notó el dolor en la voz de Simon y lo comprendió. Él había estado en esa situación una vez con Vivian. Años atrás, ella había sido su asistente, y le había costado un tiempo comprender sus sentimientos hacia ella, hasta que casi la perdió. Se dio cuenta de que Simon sentía lo mismo y quiso ayudarlo.
—Mira, sé que mi hermana se p