—¡Qué alegría que tú y Scott por fin se vayan a casar! —le dijo Sara a Vivian una tarde.
Estaban en el apartamento de Vivian, preparando los recuerdos para la recepción. Vivian se veía tan feliz que Sara no pudo evitar pensar que su futura cuñada irradiaba felicidad. Supuso que eso era lo que pasaba cuando estabas completamente enamorada de un hombre que te trataba como si fueras la única mujer del planeta. Sara y Vivian se estaban volviendo muy unidas, como la hermana que Sara nunca tuvo, y le