36

—Claro que no —jadeó temblorosamente, con los ojos ahora convertidos en pozos ámbar de dolor—. Eso no es justo, Simon. No solo coqueteaste conmigo descaradamente la noche que nos conocimos, sino que, una vez que supiste quién era yo por mi hermano, te aseguraste de que no tuviera más remedio que venir a nuestra cita. Si alguien se olvidó de Mark, si alguien lo descartó, ¡fuiste tú!

Su boca se torció con desprecio. —¿Lo has vuelto a ver desde aquella noche?

—No —susurró con voz temblorosa.

—¿Por
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP