Antes de dejarse llevar por pensamientos que solo lo enfurecerían, se contuvo y dejó de especular. Lo averiguaría antes de que terminara el día. De una forma u otra. Y entonces decidiría qué hacer con Chloe. Y con su cuenta. Cuando el partido terminó después de que el equipo visitante no lograra anotar las carreras necesarias para superar a los Tide en la novena entrada, Chloe se puso de pie, con las mejillas sonrojadas de emoción.
“¡Vamos a tener una temporada increíble! ¡Lo sé!”
Él se quedó a