Mundo ficciónIniciar sesiónMás tarde, estaba probándome vestidos en una tienda, lugar al que Adrien me llevó de compras, por mi limitado vestuario para mi barriguita de embarazada. Él, de pronto me miró con seriedad y me llamó:
—¿Camelia?
—Dime —respondí, aún con la tela entre mis manos.
—¿Qué piensas de mudarnos? He estado reuniendo lo suficiente para pagar







