«Podría estar con ella sin tocarla, sin besarla, solo estar y, aun así, ser la persona más feliz del mundo.»
JOAQUÍN
Han pasado más de veinticuatro horas desde la última vez que hablé con Mía en la clínica. Si se le puede decir hablar. Más bien discutimos. Nos gritamos, y eso no me gusta para nada. Estoy metiendo la pata más veces de las que debería. Hace dos horas le envié un mensaje para citarnos esta noche y hablar. La voy a llevar a cenar a un restaurante bonito. Mi intención es disculparm