JOAQUÍN
El bar está en lleno total, pero hay espacio para caminar y bailar. Frank, Lara, el Costeño, su acompañante y yo estamos sentados en una mesa cerca de la tarima.
Lara está bella, con un vestido que no deja mucho a la imaginación y mi amigo no le quita las manos de encima, la toma a cada oportunidad. Esto va más serio de lo que ellos dicen.
—Tiene buen ambiente —afirma Lara—. Vamos a bailar, Frank —lo agarra del brazo y lo saca a la pista, el Costeño los imita llevando casi cargada a su