JOAQUÍN
—Mía.
—Mía nada, no tienes ningún derecho a hacerme preguntas y apártate. ¿Por qué me tocas así? —me reprocha intentando zafarse.
Me acerco a su oído y le susurro.
—Porque quiero, porque me muero por estar cerca de ti, por tocarte, besarte, sentirte.
Su cuerpo vibra fuerte y su respiración se agita por mis palabras. La aprieta fuerte en la cintura y me acerco para besarla, pero somos interrumpidos por nuestros amigos que llegan a la mesa.
Mía aprovecha la oportunidad para soltarse