Laura apenas respiraba, atrapada en el rincón donde había quedado al tropezar. Sus manos temblaban al buscar el teléfono, pero Sandra estaba cada vez más cerca.
—Déjame explicarte… No quería escuchar nada, solo… —intentó hablar, su voz quebrándose mientras miraba los ojos de Sandra, inyectados de una mezcla de locura y furia.
Sandra ladeó la cabeza. Dio un paso más, quedando justo frente a ella. Con un movimiento lento, se agachó y recogió el teléfono del suelo.
—¿Esto es lo que querías usar pa