Los días empezaron a pasar, y Cherry había regresado a la mansión con su padre.
Los días pasaban lentamente para su gusto, no sabía nada de su hermano, era como si la tierra se la hubiera tragado.
No tenía ni la más mínima idea de dónde estaba en ese momento, todo parecía tan absurdo, no podía creer que Rubén intentará asesinarla por un poco de dinero.
Solo por la maldita codicia que albergan a su corazón.
Miró las fotos en su galería, le parecía una locura. Su padre le había enviado a quitar