El peso del dominio y los dilemas del corazón
El silencio en la extensa sala de juntas era casi absoluto, salvo por el suave roce del papel contra el cuero de las carpetas. Lia suspiró profundamente, sintiendo un nudo de frustración aprisionándole el pecho. Caminó a lo largo de la imponente mesa de caoba recogiendo los expedientes que los ejecutivos habían dejado tras la reunión. Cada movimiento que hacía estaba impregnado de la tensión acumulada durante las últimas horas.
—¿Qué es lo que le su