Mundo ficciónIniciar sesiónLo veo salir sin desayunar, con la camisa perfecta en el cuerpo y la corbata quemada abandonada sobre la mesa, y espero a oír el motor del auto perderse por el portón antes de permitirme la sonrisa.
Y vaya que sonrío.
Me sirvo otro café y me quedo mirando la corbata arruinada como quien contempla una obra de arte, porque eso es exactamente lo que es. La quemé despacio, con cuidado, disfrutando cada segundo,







