Mundo ficciónIniciar sesiónMartina preparó su maleta, se bañó, se vistió, llamó un Uber, se dirigió al aeropuerto y exactamente a las diez y veinte minutos abordaba un vuelo con destino a Milán. A las once y media ya se encontraba en la ciudad, justo a treinta minutos para la una de la mañana, estaba en la puerta de la casa de sus padres abriendo la puerta.
Al entrar su madre venía bajando la escalera y pegó un grito al verla —¡Martín! Llegó nuestra niña —expresó mientras corría a abrazarla, segundos d







