Mundo ficciónIniciar sesiónAngello abrió la carta, lo primero que captó su atención fue el olor, ese aroma dulce, una mezcla de romero, lavanda, jazmín y miel, que en el pasado a veces olió, las pocas veces que ella se dignaba a brindarle cariño, dio un respiro profundo, debía controlar sus emociones, debía leer, perdonar y dejar ir.
Enseguida comenzó a leer la carta:
“Angello hijo,







