CAPÍTULO 37
Hansen no pudo evitar que una sonrisa de satisfacción se formara en su rostro en el momento que los ancianos aceptaron su petición de dictar la orden de destierro y muerte para Lían, después de todo, las heridas mostradas en su cuerpo junto con la declaración de la muerte sin bases de su centinela eran una clara señal de desacato a las normas establecidas por el consejo, y todas las manadas que forman parte del concilio, saben que aquello significa la muerte. Dejándose caer en su cama, su parte