Las lágrimas no dejan de brotar de los ojos de Anne, después de días por fin había expresado sus sentimientos más profundos, mismos que dejaron al descubierto la lucha interna que estaba experimentando. Y es que a pesar de haber sido alejada de su familia y de todo lo que conocía, la extraña y naciente conexión que estaba mostrando con Lían y con aquel que varios insistirán era su nuevo hogar, la mantenían atrapada en un dilema emocional.
El suave y efímero contacto que comparten, aunque breve,