Cuando la casa se mostró ante ella, Anne se apresuró en adelantar el lobo. Tomando algunas prendas de las que se encuentran en la estancia, sale al porche y las deja sobre la escalinata mientras ella regresa al interior del lugar. No pasa mucho antes de que Anne escuche los pasos de Lían ingresando en el lugar, pero, apenas si tuvo tiempo de hacer el amago de girarse cuando sintió unas fuertes manos tomar su cintura para abrazarla desde atrás.
— Estoy bien. — son las palabras del contrario. Su