33 ES PEOR DE LO QUE PIENSA
Tan pronto entraron, se detuvieron frente a la enorme escalera listos para descender y codearse con el resto de los invitados. El enorme salón que ocupaba la fiesta los recibió, y allí los reflectores la iluminaron de pies y cabezas con una luz roja en la cima de la escalera mientras descendía con la clase de una reina.
Ni uno solo de los presentes en esa fiesta ahora podía ignorar su presencia, y eso hinchó el pecho de Adriano.
Ella se sentía tímida, y comenzó