30 AMARGO ENGAÑO
Después de haber dejado a Serem en frente aquella mansión, Yagiz condujo directo al hospital donde se encontraba su abuela hospitalizada.
Allí le contaría a su abuela, que era como una madre para él, que había conocido a una chica excepcional. Una muchacha sin modales afectados, y sin ninguna pretensión real de ser millonaria, o tener un estatus social superior al que ya tenía.
Serem era una mujer de pies a cabezas, q pesar de su juventud, y ese beso casi túmido y casto que se