—Le pedí a todos los que sabían de mí que no dijeran nada —informó María, pensando que tal vez se arrepentía un poco de haber pedido aquello—, ellos solo estaban respetando mi decisión. En aquel entonces, yo no creía que pudiera verte de nuevo sin hacerme de nuevo pedacitos... Y creo que aún me siento un poco así, por eso estaba escapando cuando me atrapaste hoy.
—Perdón —repitió Marcos, sintiendo cómo el dolor contraía su rostro y corazón—, de verdad perdón por todo. Yo me estaba volviendo loc