C88-¿QUÉ ESPOSO NO CONFIARÍA EN SU ESPOSA?
—¿Por qué no me preguntan a mí?
Un silencio incómodo llenó la sala por un segundo, como si todos contuvieran la respiración y luego, un estallido de flashes y murmullos rompió la quietud mientras los periodistas intentaban entender qué estaba pasando.
Aarón avanzó por el pasillo central como si fuera dueño del lugar y todos lo reconocieron al instante, era el Midas de Londres, el hombre que convertía pequeñas empresas en gigantes tecnológicos con solo