C50- NO HABLO AARONIANO.
C50- NO HABLO AARONIANO.
Poco después, Aaron salió envuelto en una toalla blanca, con el cabello húmedo y el vapor siguiéndolo como una sombra. Se pasaba la mano por el cuello cuando la vio.
Rachel estaba de espaldas, agachada junto a la cama, revisando su maleta. Llevaba un top blanco y unos pantalones de algodón gris que se ajustaban de una forma indecente a su cuerpo.
Aaron se detuvo a mitad de paso, porque su mirada, traicionera, bajó.
Y se quedó ahí en el perfecto y redondo trasero.
«Maldi