C152- NO PUEDE SER ELLA.
C152- NO PUEDE SER ELLA.
Aaron firmaba documentos sin levantar la cabeza, porque la rutina era lo único que lo mantenía anclado.
—Señor Hunter —dijo su asistente desde la puerta—. Llegó esto.
Su asistente dejó el sobre en el escritorio y su pulso se detuvo un segundo.
—Gracias —respondió, seco.
El asistente salió y Aaron no esperó. Rasgó el sobre y empezó a leer y a medida que avanzaba, sus manos se tensaban alrededor del papel.
—Carajo... —siseó.
Marianne solicitaba formalmente, a través de un