C150-OMITISTE LA VERDAD.
C150-OMITISTE LA VERDAD.
Esa tarde, cuando llegaron a casa, Leah no supo qué hacer con la caja. La sostuvo un rato, caminó por el pasillo y finalmente entró al estudio. Aaron estaba leyendo unos papeles, con el ceño fruncido.
—¿Papi...? —dijo ella, bajito y él levantó la vista de inmediato.
—Sí, amor.
Leah se acercó despacio, se sentó frente al escritorio y puso la caja y la carta sobre la madera.
—Me lo dieron en el colegio —explicó—. Dijeron que era de mi mamá.
El cuerpo de Aaron se tensó y en el acto tomó la carta, la leyó una vez... y otra vez, sus dedos se cerraron alrededor del papel.
—Papi... —dijo Leah, con cuidado—. ¿Quién es ella?
Él alzó la mirada, el pecho apretado y Leah tragó saliva y añadió, con una inocencia que dolía, pero que le decía que su corazonada era verdad.
—¿Ella es... mi mamá? ¿Mi verdadera mamá?
El mundo se le vino encima a Aaron, el aire le faltó y el pánico le cruzó el rostro sin pedir permiso. Porque sabía que nada, a partir de ese momento, iba a ser sen