C115- NO ES TU MAMÁ
Una semana después, por fin le permitieron a Rachel entrar.
Habían sido siete días de insomnio, llantos silenciosos en los pasillos del hospital, discusiones contenidas, médicos entrando y saliendo sin respuestas definitivas, y un dolor constante en el pecho que solo se calmaba cuando la dejaban verla desde lejos a través del vidrio de la UCI.
Pero ahora Melody estaba en una habitación privada y Rachel entró despacio, con miedo de romper algo sin querer. La niña estaba páli