—sería un honor que lo hicieras— dijo Miguel, rompiendo el hielo, ese silencio de Dulce María
—será un placer— Dulce María desea desaparecer
—sería maravilloso que puedas organizar nuestra boda— Natalia le hace ojitos
—será mi regalo de bodas— Dulce, sonríe forzosamente, por lo tanto, Miguel se acerca y la abraza, ese abrazo lastima aún más el corazón de la chica
—tenemos que hablar— súplica Miguel
—¿Cómo pudiste ocultarlo?
—te lo iba a decir pero...
—¡Cariño!— lo llama Natalia interrumpiendo