—lo lamento— Aquiles también se coloca de pie
—¡Le diré a la policía!— empieza a caminar, pero Aquiles la agarra de la mano
—pierdes tu tiempo. El jefe tiene gran poder, nadie ha podido con él.
—¡Elyas no lo merecían! Era un buen hombre— empieza a llorar
—eso es lo que te espera al lado de mi jefe, sufrimiento
—¡No puede ser, es mi culpa que Elyas haya muerto!
—no lo es. No tengas miedo, a mi lado puedes estar más segura. Si vas a tu casa te va a encontrar, quiero ayudarte a que seas libre,