—¡No te muevas! Te puedes lastimar ¡Dios! No sé cómo quitarte esas cadenas
—¡Un cuchillo! O busca las llaves, por favor Julieta, no me quiero morir, ayúdame— Elyas está desesperado, además, en la posición que está le es difícil, ya que hasta su rostro está enrojecido y le duele la cabeza
Julieta empieza a buscar las llaves de un lado a otro como si fuera lo último que hiciera en su vida.
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—señor— Aquiles se acerca a Máximo
—¿¡Dónde carajos estabas!?— pregunta Spencer muy sulfurado
—lamen