—¡Oh nena! Te están mirando mucho— susurra Mariano
—cállate Mariano, me pones más nerviosa. Donde mi padre me vea con este vestido le dará un infarto
—nadie va a saber que eres tú, así que relájate, mejor vamos a beber
—¡Ni loca me pongo a beber! No quiero que me pase lo de la otra vez, realmente aún sigo pensando ¿Qué pasó realmente?
—el tiempo lo dirá cariño, ahora quiero que te distraigas porque la has pasado días encerrada y llorando como una estúpida
—¡Hey! De verdad que eres cruel
—te