Selene está tomando una taza de café mientras observa su laptop. Está leyendo un documento que ella misma escribió porque quiere hacerle una solicitud a derechos humanos para que ella pueda crear su propia sucursal y dar clases de asesoramiento en inversión, siente que esa es su fuerte.
—¡Llegué yo!— Mariano tan escandaloso como siempre
—Mariano, te guarde el almuerzo, está en el microondas— Selene sigue concentrada leyendo
—¡Nena, deja el trabajo a un lado por favor!— suplica Mariano
—por fa