—Massimo, no por favor...— Selene no quiere que Maskyn y Massimo estén a solas
—¡Al despacho!— ordena Maskyn y camina mirando a todos con desdén
—por favor Massimo, no vayas— súplica Selene
—cómo dices tú, es mejor hacer lo correcto— Massimo posa sus manos en las mejillas de Selene y luego, deja un casto beso en la frente —no tengas miedo— deja un casto beso en los labios carnosos de Selene, para luego apartarse de ella y caminar hacia el despacho
Selene muerde su labio inferior, mientras ob