—tienes razón Selene, lo mejor es que salga de dudas, voy a casa de esa mujer sin importar lo que me diga
—no vayas sola por favor, pasa por mí y te acompaño, después de todo es mi cuñado
—esta bien, no tardo— Dulce cuelga la llamada y sus manos tiemblan, ya que no está preparada para lo que pueda encontrarse en esa casa, sin embargo quiere sacarse esa espina matando la duda
—¿Qué sucede con mi hermano?— Massimo fija su mirada en su esposa
—Dulce se quedó esperándolo en el apartamento, según