Aurora Parrow está sorprendida y durante el camino no dejaba de divagar en sus pensamientos.
—¿Le puede ayudar en algo?— le pregunta Ramos, fijando su mirada en ella por segundos por el retrovisor, para luego nuevamente mirar la carretera
—sí... ¿Por qué el señor Spencer tiene tantos escoltas?
—eso es fácil de responder señorita Parrow. Mi jefe es un hombre multimillonario
—¿A qué se dedica?— Ramos medio sonríe de lado
—Lo lamento, pero es necesario que el señor personalmente se lo diga mañana