Valeria miró a su hermano, sintiendo que las palabras se atascaban en su garganta. No tenía respuestas justas para darle, ni para sí misma. Moretti había aparecido de la nada, involucrándose en su vida de una manera que nunca había anticipado. Ahora, no era libre; estaba siendo perseguida por matones, todo porque su hermano había decidido jugar con el fuego de un hacker peligroso.
—No lo sé, Samuel, yo misma quisiera saberlo —susurró, suspirando mientras tomaba un sorbo de agua. —Pero te asegur