Al despertar, lo primero que Erick notó fue el calor que lo envolvía como una manta. Desorientado y sin recordar casi nada, se removió un poco antes de abrir los ojos y encontrarse de frente con la tierna mirada de Olivia. Solo entonces recordó todo lo que había pasado, y aunque seguía sintiéndose cómodo y protegido entre los brazos de su esposa, sintió que una parte especialmente grande de su mundo se tambaleaba peligrosamente, amenazando con caer por completo al vacío.
— ¿Qué hora es?—pregu