Olivia nunca había ido a la ópera, y aunque la verdad tampoco había deseado hacerlo, ahora que por fin se le presentaba la oportunidad de asistir a una de aquellas maravillosas y opulentas funciones…estaba emocionada, por decir lo menos. Mientras se arreglaba frente al espejo, tratando de sentirse cómoda en el carísimo vestido que Erick Miller le había regalado para la ocasión, se dio cuenta de que bien podría no haberse puesto colorete y habría dado exactamente igual, pues, de la emoción, sus