–Eso es…
–Una idea excelente –apuntó Hellen antes de mirar a su alrededor en busca de su hija.
–A mi esposa le gusta ejercer de asistente personal de Katie–bromeó Stuard–. Bueno, Dante, supongo entonces que tú también tienes
Contacto con el mundo de la moda.
Para sorpresa de Ángela, Dante la rodeó por la cintura y la acercó a él.
Mientras dice–Ángela me tiene al tanto.
–Me gusta que salgas de la oficina–dijo Stuard, y mirando a su esposa con amor, añadió– Hellen me curó de mi adicción al t