Nadie sabe lo que tiene. Capítulo 41: ¡Vuela alto, mamita!
Después de esas palabras, supo que ese tema no se volvería a tocar en esa casa, decidió que nunca sus niñas sabrían la verdad, para ellas su padre sería Falconer, un hombre tan maravilloso con el cual la vida le había dado una nueva oportunidad de amar y ser amada.
Corrió hacia él y la abrazó, mientras ella no dejaba de llorar.
—¿Cómo puede existir un hombre tan maravilloso como tú? A veces pienso que esto se trata de un sueño y temo despertar, y que nada de esto sea real —dijo en un susurro.
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