Capítulo 66: Una mujer tramposa.
Con una mueca de esfuerzo, Andrew se incorporó y balanceó las piernas sobre el borde de la cama. Los brazos ni siquiera le temblaron, mientras desplazaba su peso hacia la silla de ruedas, que se había convertido en su sombra desde el accidente.
Ya lo hacía con menos esfuerzo y con mayor rapidez, porque durante todas las noches el mismo se masajeaba los músculos, y hacía movimientos que poco a poco le devolvían la vida a sus tercos músculos, estaba convencido que era cuestión de días para levan