Capítulo 62: Un amor tardío.
El olor estéril del hospital se mezcló con el murmullo de las enfermeras en sus puestos mientras Andrew era conducido a una habitación para recuperación. Los restos de la anestesia lo sujetaban con suavidad, lejos de las duras luces y los pitidos de los monitores que rodeaban su cama.
Leonor rondaba cerca de él, con los ojos recorriendo todas las vías y tubos conectados a su hijo, con el impulso de extender la mano y abrazarlo, luchando contra la eficiencia clínica del espacio.
Claudia, igualm