Capítulo 60: Una difícil noticia.
Las zancadas de Claudia resonaron en el pasillo poco iluminado, sus pasos alimentados por una tempestad de emociones que emergían dentro de ella, mientras se acercaba a la habitación donde estaba hospitalizada su madre.
Laudina yacía allí, en reposo, sobre la pila de almohadas; sus ojos se agudizaron al ver el rostro tormentoso de su hija. Conocía a Claudia lo suficiente como para reconocer la ira que se estaba gestando, pero la confusión le hizo fruncir el ceño.
—¿Qué pasa, hija? —le pregunt