Capítulo 58: Demasiado tarde.
La cara de Leonor era un lienzo de angustia, mientras se acercó al médico con pasos apresurados.
—¿Cómo es eso posible? —preguntó, con una voz mezcla de confusión y miedo.
Las luces de la habitación, parpadearon al compás de los latidos erráticos de su corazón.
—No se preocupen, vamos a realizar más análisis —respondió con calma el médico, con un tono clínico, aunque no exento de empatía —. Los resultados preliminares no muestran ninguna afección, pero no nos detendremos allí y haremos unos m