Capítulo 51: Huyendo de una noticia dolorosa.
Los ojos de Leonor se abrieron de par en par, con una mezcla de confusión y preocupación en sus facciones, al ver la postura ofensiva de su hijo, pero antes de que ella pudiera decir algo, Franco intervino.
—Andrew —empezó Franco, con voz de paz más que de desafío —, lo siento, te debo una disculpa—. Extendió la mano, no como una barrera, sino como un puente, con un gesto de amabilidad y diplomacia.
El silencio se prolongó un instante, espesándose con el peso de las palabras no dichas. A Leonor