Capítulo 14: Un hombre capaz de todo.
La puerta de cristal se estrelló contra la pared mientras Javier salía hecho una fiera de las instalaciones de la empresa Davis.
Su respiración era un torbellino furioso, igual que la tormenta que se desataba en su interior.
Cruzó el aparcamiento a grandes zancadas, y sus ojos inyectados en sangre, reflejando cada destello de ira que chisporroteaba por sus venas, se sentía como un volcán que estaba a punto de erupción.
Sabía que había perdido la oportunidad de salvar a su empresa y que Andrew