67. Siempre tuviste razón
67. Siempre tuviste razón
El corazón de Bella casi se detuvo; la figura de padre frente a ella era imponente. Tenía el ceño ligeramente fruncido y la mirada fija sobre ella. ¿Qué había escuchado? Imaginaba que no mucho.
Nathan no parecía enfadado, sino confundido.
Bella se movió por instinto, quedando detrás de Layla. Fue una acción muy sutil, pero no pasó desapercibida para Nathan.
—¿Y bien?
Layla fue la primera en reaccionar.
—Tal vez deberían hablar en privado —dijo con cautela.
Nathan la ob