68. Soy la señora Coleman
68. Soy la señora Coleman
Sentada en el sillón de la sala, Layla revisaba su móvil. Como Nathan se lo había prometido, las fotos de ella y de Kevin en el restaurante habían desaparecido. No obstante, seguía sintiendo incomodidad por lo ocurrido.
Nathan se había comportado a la altura; no hubo amenazas en contra de Kevin. Ni despedido. Eso hablaba de la calidad de hombre que era su esposo. Aun así, sentía culpa.
Debió ser sincera con Nathan desde el principio, desde que se encontró con Kevin en