64. Error imperdonable
64. Error imperdonable
—¿Todo bien, señora? —preguntó Justin, abriendo la puerta para Layla.
Ella negó, pero no era el lugar ni el momento para hablar sobre Bella y Elijah; ya tocaría el tema más tarde, cuando el chofer no estuviera presente y ella tuviera las preguntas correctas para el jefe de seguridad.
—Vámonos —ordenó.
Justin asintió, pero antes de cerrar la puerta, habló:
—¿Al restaurante de siempre?
—Sí.
La puerta se cerró; Layla miró por el ventanal sintiendo una impotencia monument